RODAR CON SMARTPHONE WELAB PLUS
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Rodar con Smartphone

¿Te atreverías a decir que el cine vivirá grandes transformaciones con la llegada del teléfono móvil?. No lo pienses, te contestamos nosotros con un rotundo si. El cine estandarizado que todos conocemos es probable que desaparezca. Así de duro, así de tajante. Pero no nos referimos al cine como establecimiento sino a cómo hacer cine.

Ha llegado el futuro

 

Es necesario un contenido más amplio pero también más rápido de cine y series puesto que el consumo es constante y creciente. Suponemos que no es necesario decirte que, detrás de todo lo que ya ves en tus plataformas favoritas, hay un análisis pormenorizado de todo aquello que consumes. El objetivo no es otro que mantener tu atención según tus gustos y preferencias en función de los datos que proporcionan las técnicas de análisis de mercado puesta a disposición de las mayores distribuidoras de contenido audiovisual del mundo. Pues todo eso es lo está cambiando absolutamente la forma de hacer cine.

Junto a ello, el evidente avance imparable de lo digital y de la interconexión. Todo junto supone un trampolín para la llegada de nuevas formas de transmitir y emocionar y abre paso a la democratización del cine con nuevas alternativas, oportunidades y herramientas para contar historias. Por todo ello, rodar con smartphone ya es una realidad.

Tu móvil, tu cámara

En agosto de 2017, la marca LG promocionaba su teléfono V30 de esta forma:

  • LG V30, el smartphone para hacer cine. El LG V30 es un smartphone pensado especialmente para la grabación de vídeo. Con él, no sólo podrás grabar en 4K, hacer timelapses y slow motion. Es que además te permite grabar en un modo logarítmico para almacenar más información y tener mayor rango dinámico-

Toda una declaración de intenciones, la de la marca nipona, sobre el futuro que hoy ya vivimos.

Nuestro smartphone se ha convertido en la herramienta para todo con la que compramos y vendemos, consumimos con él contenido de todo tipo, nos comunicamos y le decimos al mundo nuestro punto de vista. La inmediatez de todo eso supone la creación de nuevas realidades y formas más directas de comunicación que, inevitablemente, se extrapolan a todos los ámbitos, también el del cine.

La nueva apuesta

En los últimos 30 años hemos pasado de la nada a ser casi 5.500 millones de usuarios de telefonía móvil en el mundo. El cine con móviles abre una puerta a la creatividad ilimitada que ellos mismos brindan.

El director del festival de Cannes de este año 2021, Spike Lee, ya dijo hace casi quince años que llegaría el momento en el que rodar con smartphone sería la elección para la mayoría de las películas y vaya si así fue. Ya teníamos algunos ejemplos donde se había usado para grabar determinadas escenas de películas tan importantes como “Searching for Sugar Man” ganadora del Óscar al mejor documental en 2013.

“La cinematografía de teléfonos inteligentes llegó para quedarse, no sólo para hacer películas de calidad, sino también como dispositivo de distribución. Los nuevos y viejos cineastas están adoptando este estudio de cine en sus bolsillos”, Ellos Grove (Raindace Film Festival)

En 2010 la banda neoyorquina Atomic Tom grabó en el metro la que probablemente fuese la primera producción realmente programada como tal grabada íntegramente con un smartphone. Se trató del sencillo “Take me out” que llegó a tener más de un millón y medio de visualizaciones.

Silencio, se rueda

La primera película filmada íntegramente con un smartphone fue “Olive“ en 2011, dirigida por Hooman Khalili y Pat Gilles. Para ello hicieron una adaptación de lentes profesionales para el propio teléfono y lo documentaron en un video-making muy interesante.

Más tarde, Sean Baker filmó y editó su película “Tangerine”, en 2015, con un iPhone 5s y fascinó al público de Sundance Film Festival. Ese fue el año de partida para películas con “teléfonos inteligentes”. En 2019 Steven Soderbergh (“Sexo, mentiras y cintas de video”, “Traffic”, “Ocean’s Eleven”) decidió rodar con smartphone “High Flying Bird” un documental sobre la NBA y eligió un iPhone para hacerlo. En sus propias palabras, pretendía -romper con una industria demasiado dada a convenciones- demostrando que se puede hacer un producto de calidad con la tecnología de un móvil, no habitual ni específica del mundo del cine. Un año antes, también Soderbergh, había filmado con iPhone “Unsane” con grandes críticas.

También en 2019, Claude Lelouch, presentó en el Festival de Cannes la película “Les Plus Belles Années d’une Vie” rodada íntegramente con iPhone. Según el propio director -quiso hacerlo por la capacidad de inmediatez y movilidad que le permitía mantenerse cerca de actores y poder sacar planos muy cortos en movimiento-

Antes de eso Clement Deneux ya había rodado en 2011 “Les Ongles”, aunque fue Park Chan-wook quién se llevo, no la palma, sino el Oso de Oro en 2011 en el Festival de Cine de Berlín con su mediometraje “Paranmanjang“ rodada en su totalidad con un iPhone 4, con un presupuesto total de 130 mil dólares.

Un tándem perfecto

Un apunte muy interesante es el que recoge el floreciente uso que en los videoclips de estrellas de la música tiene el uso del smartphone. Lady Gaga o Selena Gómez se han convertido en la punta de lanza de artistas renombrados que empiezan a valorar también esta opción.

Evidentemente, el móvil es el heredero de la cámara de cine digital y es imparable, solo es cuestión de tiempo. Es el propio mercado el que lo empuja construyendo e incorporando accesorios para ofrecer a un dispositivo tan pequeño las mismas capacidades que ya tienen las cámaras de cine profesional. Mientras, los creadores y aplicaciones generadoras de contenido investigan, prueban y desarrollan nuevas formas de expresión y lenguajes basadas en la empatía, la cercanía y la verdad. Es un intento continuo de ponerse en el lugar del espectador, al mismo nivel, la esencia absoluta de la democratización antes comentada. Todo es más auténtico.

Lo importante es la historia

En la actualidad sólo es necesario un portátil y un smartphone para producir una película. Lo realmente importante es, y será, siempre la historia. Ya lo demostró Sam Baker con su proyecto, pese al bajo presupuesto y lo “arcaico” del sistema entonces. Es ahí cuando el cine se convierte en arte. Y “Tangerine” lo consigue centrándose en el poder del trasfondo de una verdad convertida en historia y después en película.

“El auténtico creador desdeña la técnica entendida como un fin, y no como un medio”. (Charles Chaplin)

El teléfono, como la cámara, se convierte en una simple herramienta que se dispone al servicio de una mente creativa. Qué difícil es tratar de entender que una película es más que un puro proceso técnico. Como todas las películas sin presupuesto el director no se ampara en grandes efectos ni en la creación de un universo visual majestuoso. En estas películas lo importante es lo que se cuenta, ponerse frente a frente con lo verídico. Una verdad y una libertad que ya encontró Tristan Pope en 2014 cuando grabó su película “Romance in NYC” con su iPhone 6. Un documento maravilloso de hasta donde se puede llegar con un presupuesto cercano a cero.

Ventajas de rodar con smartphone

Indudablemente un móvil es una “herramienta versátil” y manejable que permite rodar allí donde se quiera de forma muy económica. La gran mayoría de los profesionales empieza a entender, ahora sí, lo lícito de grabar y contar historias mediante un teléfono móvil. Ahora ya es sino otra opción (barata) de contar una historia, otorgándole un halo de sinceridad y autenticidad y ofreciendo de forma rápida una realidad absolutamente auténtica, sin artificio.

Ante este futuro, la maquinaria del cine se ha adaptado en forma de gadgets a los teléfonos móviles incorporando, también, el 4K y toda la tecnología de realidad virtual sobre la que ya se está trabajando. Si bien no son imprescindibles, bien es cierto que son de gran ayuda: estabilizador electrónico, jaula o rig, adaptadores para micro, baterías externas, microfonía para smartphone. Además también es recomendable contar con una de las apps que te permita mejorar la grabación de tu dispositivo.

Por último, la gran ventaja de rodar con smartphone y más en estos tiempos interconectados es la facilidad para “exhibirlo” y que de la vuelta al mundo si la historia es buena.

Festivales para pequeños dispositivos

Ya existen diversos festivales que si bien son un empujón a esta incipiente forma de contar historias suponen la referencia clara de que es un futuro que ya está aquí. Entre todos ellos caben destacar el Mobile Film Festival (Francia), iPhone Film Festival (USA), Cinephone Festival (España), International Mobile Film Festival (Suiza) o el SmartFilms (América Latina). ¿Te animas a rodar con smartphone tu próxima película?

 

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